Módulo 3: Acoso sexual
📖 Panorama del capítulo
Panorama
Te damos la bienvenida al módulo sobre acoso sexual, diseñado para proporcionar a las trabajadoras y los trabajadores socioeducativos los conocimientos, la información y los recursos necesarios para educar a las personas jóvenes sobre el acoso sexual. El módulo aborda la definición y las dinámicas del acoso sexual, los contextos en los que ocurre y las estrategias de prevención, intervención y denuncia. El objetivo es promover relaciones respetuosas y favorecer entornos seguros en contextos educativos, sociales y laborales. El módulo está estructurado en tres unidades, cada una de las cuales se centra en un entorno diferente: contextos educativos, laborales y sociales en general. También encontrarás herramientas interactivas y materiales descargables para utilizar en contextos entre iguales o en el aula.
Objetivos de aprendizaje
Al finalizar este módulo, podrás:
🧷 Unidad 1: ¿Qué son el acoso sexual?
Definición y características principales
El acoso sexual es una forma extendida de violencia de género que afecta a las personas tanto en espacios públicos como privados, incluidos centros educativos, lugares de trabajo y entornos en línea. Se refiere a cualquier comportamiento sexual no deseado que vulnere la dignidad de una persona o cree un entorno hostil, intimidatorio, humillante u ofensivo.
Es fundamental comprender que el factor determinante es el impacto en la persona que sufre el comportamiento, no la intención de quien acosa. Un comentario o una acción podrían considerarse por algunas personas inocuos o “solo coqueteo”, pero si la víctima los percibe como no deseados y le hacen sentir insegura, humillada o incómoda, pueden constituir acoso.
El acoso sexual puede producirse entre personas de distinto sexo o del mismo sexo y puede involucrar a compañeras/os, subordinadas/os o personas en posiciones de autoridad. Aunque cualquiera puede ser víctima, las investigaciones demuestran de manera constante que las mujeres, las niñas, las personas LGBTIQA+ y quienes proceden de contextos marginados se ven afectadas de forma desproporcionada debido a desigualdades y normas sociales que se intersectan.
El acoso sexual no siempre ocurre de forma aislada. A menudo es un síntoma de desequilibrios de poder y desigualdades estructurales más profundas, en las que la persona acosadora utiliza su dominio o influencia para afirmar su control. En estos contextos, las víctimas pueden sentirse obligadas a guardar silencio por miedo a perder el trabajo, dañar su reputación o sufrir repercusiones sociales.
Reconocer el acoso sexual es el primer paso para prevenirlo. La educación y la sensibilización permiten a las personas, especialmente a las jóvenes, identificar comportamientos inapropiados, comprender sus derechos y actuar cuando se sobrepasan los límites. Esta unidad proporciona los conocimientos básicos para ayudar a identificar, contrarrestar y prevenir el acoso sexual en la vida cotidiana.
El acoso sexual puede ser explícito o sutil, verbal o no verbal, y puede incluir:
Estas situaciones pueden ocurrir entre iguales, entre diferentes niveles de poder (por ejemplo, docente-estudiante, empleadora/or-practicante) y afectar a todos los géneros, aunque las mujeres y las personas de género no conforme se ven afectadas de manera desproporcionada. Es importante subrayar que es la percepción y el impacto en la víctima, y no la intención de quien acosa, lo que determina si un comportamiento constituye acoso.
El acoso sexual suele surgir en contextos donde existe un desequilibrio de poder, como entre empleadoras/es y empleadas/os, docentes y estudiantes o compañeras/os mayores o menores. El abuso de poder puede ser evidente (p. ej., amenazar con negar oportunidades a menos que alguien satisfaga demandas de naturaleza sexual) o sutil (p. ej., mediante manipulación, coerción o control).
Comprender estas dinámicas ayuda a identificar patrones en los que el consentimiento puede verse comprometido o en los que las personas pueden sentirse incapaces de hablar. Los desequilibrios de poder a menudo disuaden de denunciar por miedo a represalias, incredulidad o daños a la reputación.
El acoso sexual no se refiere solo al comportamiento individual, sino que está influido por factores sociales y culturales más amplios, entre ellos las normas de género, las actitudes de la sociedad hacia la sexualidad y la tolerancia hacia las desigualdades. Reconocer esto ayuda a abordar las causas de raíz del acoso y favorece el cambio cultural.
Through her eyes (cortometraje sobre el acoso sexual)
What Is Sexual Harassment? (video informativo)
🏫 Unidad 2: Acoso sexual en el ámbito educativo
Entornos educativos
Los entornos educativos, incluidas escuelas, universidades y espacios informales para jóvenes, no son solo lugares de aprendizaje y desarrollo, sino también ecosistemas sociales complejos donde se desarrollan jerarquías, dinámicas entre iguales y la construcción de la identidad. En estos contextos, el acoso sexual puede ocurrir tanto de forma evidente como sutil, a menudo sin denunciarse debido al miedo, el estigma o la falta de apoyo institucional.
El acoso sexual en contextos educativos puede adoptar muchas formas, incluidas bromas inapropiadas, contactos físicos no solicitados, rumores sobre la conducta sexual de alguien o incluso coerción a cambio de beneficios académicos o sociales. Estos comportamientos a menudo se dirigen a las personas por su género, su apariencia o su vulnerabilidad percibida y pueden tener un grave impacto en la sensación de seguridad, la autoestima y el rendimiento escolar de una persona joven.
La naturaleza única de los contextos educativos crea vulnerabilidades particulares. Por ejemplo:
- El alumnado puede temer represalias por parte de sus compañeras/os o de figuras de autoridad si decide hablar.
- Los desequilibrios de poder, como los existentes entre docentes y estudiantes o entre compañeras/os mayores y menores, pueden dificultar decir no o denunciar conductas inapropiadas.
- La falta de privacidad y la presión de las y los iguales pueden impedir que las víctimas revelen sus experiencias.
- Las plataformas digitales utilizadas para la interacción escolar o social a menudo facilitan el ciberacoso, como mensajes no deseados, difusión no consentida de imágenes o humillaciones públicas.
En los espacios dedicados a las personas jóvenes, especialmente en entornos informales o extraescolares, los límites entre la responsabilidad personal y la institucional pueden volverse difusos. Sin políticas claras o personal cualificado, el acoso puede normalizarse o descartarse como “parte de crecer”.
Esta unidad explorará las diversas formas de acoso sexual que se manifiestan en estos contextos y proporcionará a las trabajadoras y los trabajadores socioeducativos y al personal educativo la conciencia y las herramientas para reconocer, prevenir e intervenir de manera eficaz. Comprender las dinámicas en juego en los espacios educativos es fundamental para crear entornos seguros y estimulantes para las personas jóvenes.
Las formas de acoso observadas en estos contextos incluyen:
Bromas, comentarios o insinuaciones de carácter sexual dirigidos a estudiantes o al personal.
Mirar fijamente, observar con insistencia o hacer gestos obscenos.
Contacto físico no deseado, bloquear el paso a alguien o invadir el espacio personal.
Compartir contenido sexualmente explícito, enviar mensajes no deseados o utilizar redes sociales para acosar a compañeras/os.
A menudo subestimado, el acoso entre iguales puede incluir coerción, difusión de rumores y humillaciones públicas.
Estos comportamientos pueden producirse durante las clases, en actividades extraescolares, en plataformas de aprendizaje en línea o incluso en entornos aparentemente supervisados. Los desequilibrios de poder, tanto entre alumnado y profesorado como entre iguales, suelen estar en la base de estas interacciones.
Prevenir el acoso sexual en el ámbito educativo requiere un enfoque proactivo y global. Entre las estrategias eficaces se incluyen:
- Campañas de educación y sensibilización: integrar en el currículo debates adecuados a la edad sobre respeto, consentimiento y límites ayuda a normalizar conductas sanas y a prevenir comportamientos inapropiados.
- Políticas y procedimientos claros: las instituciones deben establecer, comunicar y aplicar políticas de tolerancia cero con canales de denuncia accesibles.
- Empoderamiento de testigos: formar a clases y personal escolar para reconocer el acoso e intervenir de manera segura puede reducir la tolerancia y la impunidad.
- Creación de espacios seguros: proporcionar entornos donde el alumnado se sienta cómodo para hablar de temas delicados puede mejorar la comunicación y la confianza.
- Seguimiento del comportamiento en línea: las trabajadoras y los trabajadores socioeducativos y el personal educativo deberían prestar atención a los espacios digitales donde el acoso puede pasar inadvertido.
- Desarrollo profesional del personal: una formación regular garantiza que el personal esté preparado para reconocer señales sutiles y responder adecuadamente.
🏢 Unidad 3 – Acoso sexual en el lugar de trabajo
Tipos de acoso sexual y ejemplos
El acoso sexual en el lugar de trabajo se refiere a cualquier comportamiento sexual no deseado que cree un entorno laboral intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo. Puede ocurrir entre compañeras/os, supervisoras/es y empleadas/os, clientela y trabajadoras/es o entre cualquier persona presente en un contexto profesional.
Este tipo de conducta inapropiada no se limita a un solo tipo de lugar de trabajo o sector industrial; puede ocurrir en oficinas, fábricas, tiendas, establecimientos de hostelería, en el sector servicios, en el ámbito académico y en entornos remotos o digitales. Puede tratarse de un episodio aislado o de una conducta repetida, y su impacto suele verse agravado por el temor a represalias, daños a la reputación o inseguridad laboral.
El contexto laboral introduce vulnerabilidades únicas para las víctimas. Las jerarquías de autoridad, la dependencia del ingreso, el acceso desigual al poder y las expectativas de género a menudo disuaden a las personas—en particular a empleadas/os jóvenes, mujeres, personas migrantes y personas de comunidades marginadas—de denunciar o de establecer límites.
Estas acciones no solo socavan la dignidad de las personas, sino que también afectan a la moral del equipo, la confianza, la productividad y la imagen pública de la organización. En esencia, lo que hace que un comportamiento sea “acoso” es que sea no deseado y tenga un impacto negativo en el entorno laboral, independientemente de la intención de quien lo perpetra.
Comprender estas formas y cómo funcionan es el primer paso para crear lugares de trabajo seguros, respetuosos y equitativos. La unidad explora estos comportamientos en profundidad y destaca ejemplos reales que ayudan a las personas jóvenes en general y a las y los profesionales a identificar conductas problemáticas, comprender sus derechos y buscar apoyo cuando sea necesario.
Las formas más comunes incluyen:
Bromas de contenido sexual, comentarios inapropiados, insinuaciones sexuales repetidas o conversaciones sobre el aspecto o el cuerpo de alguien.
Miradas fijas, guiños, gestos insinuantes o exhibición de imágenes sexualmente explícitas (por ejemplo, en el escritorio o en el salvapantallas).
Contacto físico no deseado, roces, intentos de besar o arrinconar a una/un empleada/o.
Concesión de ventajas profesionales (ascensos, aumentos salariales o continuidad laboral) a cambio de favores sexuales.
Envío de correos, mensajes o imágenes inapropiados a través de plataformas de comunicación del trabajo o redes sociales.
Ejemplos:
- Una/un supervisora/or da a entender que el ascenso depende de ir a tomar algo “para conocerse mejor”.
- Una/un colega comparte memes sexualmente explícitos en un chat de grupo.
- Una/un becaria/o se siente incómoda/o por los cumplidos repetidos sobre su apariencia por parte de una/un manager.
Las y los empleados tienen derecho a:
- Un lugar de trabajo seguro y respetuoso, libre de acoso.
- Poder denunciar incidentes sin temor a represalias.
- Recibir una tramitación rápida, confidencial y justa de las quejas.
- Acceso a procedimientos internos de queja y a recursos legales externos.
Las empleadoras y los empleadores tienen la obligación de:
- Prevenir el acoso aplicando políticas claras contra el acoso.
- Proporcionar formación regular a todo el personal, incluida la dirección.
- Establecer y difundir procedimientos de denuncia accesibles.
- Adoptar medidas inmediatas y adecuadas cuando se denuncie acoso.
- Garantizar que las personas denunciantes y las y los testigos estén protegidos contra represalias.
Una política eficaz en el lugar de trabajo debería definir los comportamientos inaceptables, detallar el procedimiento de queja, designar al personal responsable e incluir evaluaciones y revisiones periódicas de la eficacia de la política.
Ejemplos de recursos:
📚 Referencias bibliográficas
- Equal Employment Opportunity Commission (EEOC). (s. f.). Youth@Work: Job discrimination youth manual. https://www.eeoc.gov/sites/default/files/migrated_files/youth/downloads/student_manual.pdf | oshce.uw.edu | Comisión de Igualdad en el Empleo | youngworkers.org
- Young Workers. (s. f.). Teens take on sexual harassment. https://youngworkers.org/wp-content/uploads/2014/03/teachingactivity_teenstakeonsexualharassment.pdf | youngworkers.org
- University of Washington, Department of Environmental and Occupational Health Sciences. (s. f.). Youth@Work sexual harassment curriculum. https://oshce.uw.edu/resources/young-worker-program/talking-safety/sexual-harassment | oshce.uw.edu
- New York State. (2023). Diapositivas de formación sobre prevención del acoso sexual. https://www.ny.gov/sites/default/files/2023-04/SexualHarassmentPreventionTrainingSlides.pdf | The Official Website of New York State
- New York State. (2023). Kit de herramientas para trabajadores sobre prevención del acoso sexual. https://www.ny.gov/sites/default/files/2023-04/Worker_Toolkit.pdf | The Official Website of New York State
- New York Society for the Prevention of Cruelty to Children (NYSPCC). (s. f.). Talleres y recursos para jóvenes. https://nyspcc.org/what-we-do/training-institute/youth-workshops-and-resources | NYSPCC
- Right to Be. (s. f.). Formaciones de intervención de testigos (bystander intervention). https://righttobe.org | Wikipedia
- Bloomberg American Health Initiative. (s. f.). Prevención del abuso sexual en organizaciones que trabajan con jóvenes. https://americanhealth.jhu.edu/youth-serving-organizations | Bloomberg American Health Initiative
- Massachusetts Department of Public Health. (s. f.). Plan de lección sobre acoso sexual en el lugar de trabajo. https://www.mass.gov/doc/lesson/download | Mass.gov
- International Labour Organization (ILO). (2024). Violence and harassment at work: A training course for enterprises. https://www.ilo.org/sites/default/files/2024-11/%282024%29%20VH%20training%20manual%20for%20enterprises-Final%20%281%29.pdf | International Labour Organization
- Safe Kids Thrive. (s. f.). Formación en prevención del abuso sexual para empleados/as y voluntariado. https://safekidsthrive.org/the-report/key-sections/section-6-training-about-child-sexual-abuse-prevention | safekidsthrive.org
- Pathways for Change, Inc. (s. f.). Talleres profesionales y consultoría. https://pathwaysforchange.help/agency-programs/professional-workshops-consultation | pathwaysforchange.help
